sábado, 3 de septiembre de 2011

EN ADORACION

Quiero compartir con ustedes una síntesis que me permití hacer sobre el libro HORA SANTA de Catalina Rivas.

Hay una oración muy bonita que la virgen María, le hizo conocer a Catalina Rivas:

"SEÑOR YO CREO, ADORO, TE ESPERO Y TE AMO, TE PIDO PERDON POR AQUELLOS QUE NO CREEN, NO ADORAN, NO ESPERAN Y NO TE AMAN" (esta oración según indicaciones de nuestra Madre María se debe decir con todo amor durante la consagración en la Santa Misa)



EN ADORACION AL AMOR DE LOS AMORES
A JESUS SACRAMENTADO


Contemplo mi vida sembrada de alegrías y dolores y comprendo que todo en ella ha sido amor. Todo, oh mi Dios, porque de Tu Corazón amante no puede salir nada que no sea gracia y amor.

v  Por todo ésto, R/: Te doy gracias, Dios mío.
v  Por las alegrías que me has permitido gozar, así como por los dolores y las pruebas con que has sembrado mi camino, R/.
v  Por las gracias conocidas y por las desconocidas, R/.
v  Por los favores del pasado y los del futuro, R/.
v  Por todo lo que has hecho en mí y por mí, y por todo lo que todavía querrás hacer en el futuro, R/.
v  Sobre todo, por haberme llamado al conocimiento de Tu Amor y a consagrarme a él, R/.
v  Por la luz y la alegría Tuyas, que estoy tan lejos de merecer, R/.
v  Por la luz y la alegría que el conocimiento de Tu Amor trajo a mi vida, R/.
v  Por la posesión de Tu amor que Te hace mío y a mí me hace Tuyo, R/.


 Pero no quiero y no puedo darte gracias sólo por mí. Te doy gracias también por todos los dones que Tu Amor ha derramado en la Iglesia. Por los beneficios otorgados a los Angeles y a los Santos, alabanzas perennes de Tu Amor. Y sobre todo, por los beneficios innumerables que has hecho a María Santísima, nuestra dulce Madre. Te doy gracias por haberla hecho tan grande, tan santa, tan hermosa. Te doy gracias por los privilegios que le concediste, por el trono de gloria sobre el cual la colocaste, por la misión que le confiaste. Te doy gracias por haber hecho de esta criatura predilecta, una madre en la que puedo y debo colocar todas mis esperanzas.

 Para que mi reconocimiento sea más eficaz me permito, oh Señor, vivificarlo con el amor. Por eso Te digo y Te repito: que Te amo con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todas mis fuerzas.

v  A Ti, que eres el amor infinito, R/: Te amo, Dios mío.
v  A Ti, que me has salvado por Tu amor, R/.
v  A Tí, que me ordenas amarte, R/.
v  Con todo mi corazón, R/.
v  Con toda mi alma, R/.
v  Con todo mi espíritu, R/.
v  Con todas mis fuerzas, R/.
v  Por encima de todos los bienes y honores, R/.
v  Por encima de todos los placeres y las alegrías, R/.
v  Más que a mí mismo y que a todo cuanto me pertenece, R/.
v  Más que a mis padres y que a mis amigos, R/.
v  Más que a todos los hombres y ángeles, R/.
v  Por encima de todas las cosas creadas en el cielo y en la tierra, R/.
v  Solamente por Ti mismo, R/.
v  Porque Tú eres el Sumo Bien, R/.
v  Porque Tú eres infinitamente digno de ser amado, R/.
v  Porque Tú eres infinitamente perfecto, R/.
v  Aunque no me hubieras prometido el Paraíso, R/.
v  Aunque no me amenazaras con el infierno, R/.
v  Aunque me probases con la miseria y la desventura, R/.
v  En la abundancia y en la pobreza, R/.
v  En la prosperidad y en el infortunio, R/.
v  En los honores y en los desprecios, R/.
v  En las alegrías y en los dolores, R/.
v  En la salud y en la enfermedad, R/.
v  En la vida y en la muerte, R/.
v  En el tiempo y en la eternidad, R/.
v  En unión al amor con que todos los Santos y Angeles Te aman en el Cielo, R/.
v  En unión al amor con que Te ama la Bienaventurada Virgen María, R/.
v  En unión al amor infinito con que nos amas eternamente, R/.


 Oh, Dios mío, que posees en una abundancia incomprensible todo cuanto puede haber de perfecto y digno de amor, extingue en mí todo amor culpable, sensual y desordenado hacia las criaturas, y enciende en mi corazón el fuego purísimo de Tu amor, a fin de que ame sólo a Ti , Amén.

Consagrado a Tu amor, creo que no puedo pedir nada mejor que la satisfacción de Tus mismos deseos. Son estos, Tus deseos divinos, los que quiero presentar al Padre antes de terminar este tiempo de gracias y en Tu nombre suplicar que los escuche.

a) El primer deseo de Jesús es la salvación de las almas;   redimir al mundo mediante el amor, establecer el Reino del Amor Infinito en toda la tierra. Permite pues, oh Jesús, Amor Infinito, viviente en el Divino Corazón de Jesús, hazte conocer de los hombres a fin de que ellos Te amen como Tú quieres ser amado.

b) El segundo deseo de Jesús es el de servirse, para este gran trabajo, de los Sacerdotes; hacer de ellos obreros activos y, por su intermedio, obrar en las almas y en el mundo.Oh Jesús, haz de cada Sacerdote un verdadero sembrador de Tu amor. Te pido, oh Jesús que los sostengas en las batallas, los confortes en la soledad, los alientes en los fracasos, fecundes sus fatigas y derrames en sus corazones el amor de Tu Corazón divino.

v  Señor, para celar Tu honra y Tu gloria,R/: danos Sacerdotes santos.
v  Señor, para aumentar nuestra fe, R/.
v  Señor, para sostener Tu Iglesia, R/.
v  Señor, para predicar Tu doctrina, R/.
v  Señor, para defender Tu causa, R/.
v  Señor, para contrarrestar el error, R/.
v  Señor, para aniquilar las sectas, R/.
v  Señor, para sostener la verdad, R/.
v  Señor, para dirigir nuestras almas, R/.
v  Señor, para mejorar las costumbres, R/.
v  Señor, para desterrar los vicios, R/.
v  Señor, para iluminar al mundo, R/.
v  Señor, para enseñar las riquezas de Tu Corazón, R/.
v  Señor, para hacernos amar al Espíritu Santo, R/.
v  Señor, para que todos Tus ministros sean luz del mundo y sal de la tierra, R/.

Vive en Tus Sacerdotes, transfórmalos en Ti; hazlos, por Tu gracia, instrumentos de Tu misericordia; obra en ellos y por ellos, y haz que, después de haberse revestido totalmente de Ti, por la fiel imitación de Tus adorables virtudes cumplan, en Tu Nombre y por el poder de Tu Espíritu, las obras que Tú mismo realizaste para la salvación del mundo. Vuelve, Señor, a nosotros por Tus Sacerdotes, revive verdaderamente en ellos, obra por medio de ellos y pasa de nuevo por el mundo, enseñando, perdonando, consolando, sacrificando y renovando los lazos sagrados del amor, entre el Corazón de Dios y el corazón del hombre. Amén.

Recordemos que cada vez que estemos en presencia de Jesús Sacramentado, debemos de doblar las rodillas, así como en la consagración durante la santa misa, porque el hombre es mas hombre cuando dobla sus rodillas ante nuestro Dios y señor.

Amemos la santa misa, y acerquemonos a comulgar en gracia, no hagamos de nuestras eucaristias rutinas dominicales, porque la Eucaristía es el milagro mas grande donde Dios, se ofrece como alimento a nuestra pobre humanidad, por amor y siendo ÉL el AMOR DE LOS AMORES, necesita que nosotros le digamos por lo menos una vez al día que lo amamos por ser tan misericordioso...ante tantos sacrilegios y ofensas que recibe nuestro Señor.